Lecturas Recomendadas

Ácido siálico: nuevo nutriente para el cerebro

Este interesante artículo, publicado el pasado 10 de febrero en la revista digital consumer.es, explica detalladamente la importancia de la presencia del ácido siálico en la leche materna. Según diversos estudios, es determinante en la estructura y las conexiones entre las neuronas.

La leche humana tiene componentes que juegan un papel destacado en la nutrición del bebé y en el desarrollo de sus tejidos y órganos durante los primeros meses de vida. Estas sustancias no están presentes en las fórmulas infantiles o, al menos, no en la cantidad equivalente. Una de ellas es el ácido siálico, un oligosacárido (un tipo de hidrato de carbono) que se acumula en los tejidos nerviosos, sobre todo, en el cerebro.

La concentración de oligosacáridos varía en la leche humana: su síntesis depende de la herencia genética de la madre, del período de lactancia y del momento del día, aunque no parece verse afectada por la dieta materna. Las investigaciones actuales intentan explicar si el ácido siálico es condicional durante los períodos de rápido crecimiento cerebral y si confiere ventajas de desarrollo cerebral y aprendizaje a los lactantes amamantados, en comparación con quienes se alimenta con fórmulas infantiles.

Nutriente específico de la leche materna

Alto contenido en lactosa y oligosacáridos, aporte equilibrado de proteínas, ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AGPCL) y ácidos grasos esenciales garantizados, concentración adecuada de vitaminas (excepto vitamina D) y aporte equilibrado de minerales es, de manera resumida, el análisis nutricional de la leche materna. Algunos de estos nutrientes están identificados de forma clara y se han estudiado en profundidad. Otros no tanto, como los oligosacáridos, pese a ser los terceros componentes en cantidad, tras la lactosa y los lípidos.

Se han aislado unos 130 oligosacáridos diferentes en la leche humana, todos ellos compuestos por cinco monosacáridos: glucosa y galactosa (lactosa), fucosa, N-acetilglucosamina (GlcNAc) y ácido siálico (N-acetilneuroamínico), en cantidades muy variables. Sobre este último se centran numerosas investigaciones actuales, por su posible asociación con el desarrollo cerebral y el aprendizaje.
Hay pruebas de que el aporte suplementado de ácido siálico a crías de animales de experimentación se traduce en un aumento de su concentración en el cerebro e influye en la capacidad de aprendizaje. Pero los expertos señalan que el momento de administración resulta crítico, ya que en animales de más edad no se registran cambios sustanciales. Este dato podría resultar de interés al evaluar su inclusión en las fórmulas infantiles.
En humanos, los estudios todavía son escasos, aunque con datos reveladores. Se ha comprobado cómo las membranas de las neuronas contienen 20 veces más ácido siálico que otras membranas celulares. Se cree que esta sustancia es determinante en la estructura y establecimiento de las conexiones entre neuronas (sinapsis), al facilitar la neurotransmisión.

Leche materna versus fórmulas infantiles

En 1985, Susan E. Carlson, entonces jefa del Department of Pediatrics, Division of Newborn Medicine de la University of Mississippi Medical Center (EE.UU.), ya advirtió de la alta concentración de ácido siálico en la leche humana en comparación con las pequeñas cantidades presentes en las fórmulas infantiles, con la limitación de que su estudio incluyó una muestra pequeña, sólo 47 mujeres lactantes. Las fórmulas infantiles analizadas tenían menos del 25% del nutriente respecto a la leche humana e, incluso, detectó diferencias de ácido siálico de hasta 10 veces entre los distintos tipos de fórmula.

Un estudio más reciente dirigido desde la Numico Research Germany (Friedrichsdorf, Alemania) y publicado en la “American Society for Nutritional Sciences” en 2004, también reportan diferencias sustanciales en la concentración de este compuesto entre la leche humana y las fórmulas artificiales.

En un informe exhaustivo sobre el papel en la salud y el desarrollo del lactante de los oligosacáridos de la leche humana, Montserrat Gudiel-Urbano e Isabel Goñi, de la Universidad Complutense de Madrid (España), a partir de estudios revisados, explican que la concentración de oligosacáridos es más elevada en el calostro que en la leche madura (hasta cinco veces más ácido siálico). Al parecer, aumentan los cinco primeros días y disminuyen progresivamente a lo largo de los tres meses siguientes, hasta el punto de que el ácido siálico se reduce en un 70% pasado el primer trimestre de lactancia.

El ácido siálico presente en la naturaleza está en forma de glucoconjugados y su constitución bioquímica es esencial para su metabolismo y funcionalidad orgánica. Sin embargo, en la leche de vaca, materia prima para la elaboración de las fórmulas infantiles, éste se une a glicoproteínas, lo que limita su biodisponibilidad y efectividad. En el estudio, Carlson comprobó que en el 70% de las fórmulas infantiles analizadas, el ácido siálico está unido a proteínas.

El hígado, por su parte, tiene la capacidad de sintetizar este oligosacárido a partir de sus precursores, los azúcares simples. Sin embargo, en el recién nacido este órgano es inmaduro. El rápido crecimiento y el desarrollo cerebral explican que la leche materna concentre este nutriente en los meses más críticos de desarrollo orgánico infantil.
Equilibrio de la flora intestinal

Está demostrado que los niños amamantados tienen mayor resistencia a las infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias que quienes toman fórmulas infantiles. Esto se debe a la presencia en la leche materna de un conglomerado de sustancias bioactivas, como inmunoglobulinas, citoquinas, prolactina, leucocitos, lactoferrina, lisozimas y oligosacáridos. Los oligosacáridos actúan como prebióticos, al reducir la supervivencia de los microorganismos patógenos y promover el crecimiento de las bifidobacterias y los lactobacilus de la flora intestinal del bebé.

En las fórmulas infantiles, la inulina es el prebiótico que se emplea para que los productos artificiales equilibren el sistema intestinal. Parte de los oligosacáridos ingeridos resisten la digestión digestiva e intestinal y se convierten en sustrato para la fermentación bacteriana del colon. Durante la fermentación, las bacterias generan ácidos grasos de cadena corta (AGCC: acetato, butirato, propionato).

Estos compuestos son responsables de la disminución del pH intestinal, que crea un medio desfavorable para el crecimiento de algunas bacterias patógenas (”E. coli”, “Shigella sp”, “Streptococcus fecales” y “Clostridium sp”). A su vez, se generan las condiciones favorables para el crecimiento de las bifidobacterias. Está comprobado que con una alimentación exclusiva de leche materna entre el primer y el tercer mes de vida se incrementa de manera exponencial el número de bifidobacterias y son éstas las predominantes en la flora del colon.

Este equilibrio intestinal afecta de manera positiva a las defensas del organismo y se registra una tendencia menor a la formación de inmunoglobulina E (IgE) y de reacciones alérgicas, como el eczema o dermatitis atópica.

DECLARACIONES SALUDABLES A ESTUDIO

El Comité de reglamentación y consulta previa de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), a partir del Reglamento 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y propiedades saludables en los alimentos desarrolla una lista comunitaria de declaraciones y propiedades permitidas. Se entienden como declaraciones de propiedades saludables “cualquier declaración que afirme, sugiera o implique que existe una relación entre una categoría de alimentos, un alimento o uno de sus constituyentes y la salud”.
Estas alegaciones pueden referirse; a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo de los niños y la salud, respecto al papel de un nutriente u otra sustancia en el crecimiento, el desarrollo y las funciones del cuerpo; a las funciones psicológicas y de comportamiento; al adelgazamiento o control de peso, etc. El Panel de productos dietéticos, nutrición y alergias (NDA) de la EFSA ha elaborado un dictamen científico que fundamenta las alegaciones de salud relacionadas con el ácido siálico y el aprendizaje y la memoria.

Las alegaciones propuestas por un producto en concreto, el Lacprodan CGMP-10 (ingrediente activo: ácido siálico), acerca de que el ácido siálico “desempeña un papel en el desarrollo del cerebro” y “puede mejorar el aprendizaje y la memoria”, no están definidas de manera suficiente, según han determinado los expertos. El grupo de la NDA considera que la única referencia proporcionada como evidencia científica se ha llevado a cabo en animales (en lechones alimentados con leche de fórmula enriquecida) y un estudio en animales no predice el efecto de la ingesta de ácido siálico en el aprendizaje y la memoria en los seres humanos. Ésta es la razón por la que no ha permitido incluir tales declaraciones en el producto objeto de estudio.


El vínculo entre padres e hijos es clave para la autoestima

En este artículo, publicado en la web bebesymas, se analiza en profundidad la importancia del vínculo entre padres e hijos desde las primeras horas de vida.

Una de las cosas más importantes que un padre puede hacer por su hijo es velar por que su autoestima sea lo mayor posible.

La autoestima se define como la percepción emocional que uno tiene de sí mismo, algo así como el amor a uno mismo y viene determinada, en gran parte, por la relación que los demás mantengan contigo (si alguien es rechazado por los demás, tendrá probablemente baja autoestima), por la percepción que los demás tengan de ti y por cómo se sienten estando contigo.

En los primeros años de vida los niños entablan las primeras relaciones con sus padres y hermanos, siendo la relación más intensa emocional y físicamente hablando la que se crea con sus padres y, sobretodo, con el referente primario, que suele ser la madre (aquella persona a la que acudes cuando realmente hay problemas).

Esa relación entre padres e hijos, ese vínculo que debe crearse debe ser fuerte y sólido para que el niño mantenga una autoestima elevada y pueda afrontar las vicisitudes de la vida con seguridad y confianza.

Sobre este vínculo ha hablado Margarita Ibáñez, psicóloga del servicio de Neonatología del Hospital de Sant Joan de Déu, diciendo lo siguiente:

“Los bebés vinculados a su madre se sienten protegidos, desarrollan una especie de confianza en los demás que les funciona, y eso hace que más tarde sean socialmente más competentes. Si tienen problemas piden ayuda, y la consiguen.
Un niño con un buen vínculo con un adulto sabe y siente que es importante para esa persona, mientras que el adulto, normalmente la madre, siente lo mismo con respecto a su hijo”.

Este sentimiento en el niño, el sentirse importante y tenido en cuenta, es la base de una buena autoestima y de la seguridad en sí mismo, con las que funcionará el resto de su vida.

Te quiero por ser quien eres, no por lo que haces

Un vínculo estrecho hace que el niño se sienta bien consigo mismo y se sienta querido, simplemente, por existir y por ser quien es. Esta autoestima es sana y más sólida que aquella que se fundamenta, como sucede en demasiadas ocasiones, en las cosas que uno hace bien o mal.

Mucha gente cree que el único camino para hacer que un niño tenga una autoestima alta es reforzar sus conductas positivas y alabar aquello que hace bien para que se sienta bien consigo mismo.

Es cierto que esto puede ayudar a un niño a mejorar la percepción que tiene de sí mismo, pero es un camino demasiado endeble, ya que en el momento que emprenda caminos más dificultosos cuyo resultado no sea el esperado, él mismo se sentirá defraudado consigo mismo y sentirá que puede empezar a perder el amor de quienes le amaban cuando hacía las cosas bien.

Por esta razón lo importante es tener un vínculo estrecho, sano y fuerte en el que el niño pueda acertar, equivocarse, portarse bien y portarse mal y no se sienta menos querido por ello. El amor no tiene que ver con lo que nos gusta o no nos gusta de nuestros hijos y por eso cuando hacen algo mal debe quedar claro que “te quiero mucho, hijo mío, pero esto que has hecho no me gusta”.

El 40% de la población no consiguió un buen vínculo en la infancia

El 60% de la población tuvo en su momento un vínculo estable que les otorga seguridad y confianza y les ayuda a establecer relaciones sociales sanas y competentes.

Esto hace que quede un 40% restante (que se dice pronto) de personas que no consiguieron estar realmente vinculados con ningún adulto y que han crecido convencidos de que nadie les va a ayudar porque son menos importantes o porque no merecen esa ayuda. Ibáñez comenta al lo siguiente al respecto:

No confían en que pedir ayuda les vaya a servir de algo, y no la piden, o lo hacen con gran escenificación emocional, pero sin esperar respuesta.

En las unidades de Neonatología se han puesto manos a la obra
Se le está otorgando tanta importancia al vínculo entre padres e hijos que en las unidades de neonatos prematuros se está empezando a promover e intentar facilitar la presencia prolongada de los padres.

No sólo para que los bebés pasen tiempo con sus padres y les conozcan, sino también para que los padres pasen tiempo con sus bebés y sientan la necesidad de querer criar y cuidar de sus hijos sobre todo y ante todo (vamos, que se enamoren mutuamente).

Los brazos tienen mucho que decir

Ángela Arranz, enfermera responsable de la sala de prematuros de la Maternitat del Hospital Clínic de Barcelona comenta que muchos padres “siguen sin darle importancia al contacto con su bebé, o piensan que se va a acostumbrar a estar en brazos, ¡y que eso es malo!”.

Ya es hora de desterrar semejante aberración. Los brazos y el contacto con los bebés forman parte de las pocas armas de que disponemos para hacerles sentirse seguros, tranquilos y amados.

Cuando un niño llora, sufre. Nada mejor que mamá y papá para calmar ese sufrimiento y hacerle sentir amado e importante: “Shhh, tranquilo pequeño, mamá está aquí, ahora y siempre que me necesites”.


¿Necesitan los lactantes Vitamina D?

En este artículo, extraído de la web de Mamilactancia.com, una asociación de apoyo  a lactancia materna de Granada, podéis encontrar una explicación sobre las necesidades de vitamina D que tienen los lactantes.

Vitamina D
El nivel de vit. D es 6 veces superior en la leche humana que en la leche de vaca.

Los suplementos de vit. D no son necesarios en lactantes amamantados si la dieta de la madre es adecuada y el niño pasa al aire libre 2 horas/semana aunque esté vestido y nublado pero sin gorro. Según estudios de Specker BC Valanis B, Hetberg VY 25 hidrosyvitamin D concentrations in exclusively 372-6. ”

El aporte de vitamina D a través de la leche materna no cubre los mínimos recomendados para asegurar la mineralización apropiada, pero dada la gran capacidad que tiene la piel para producir esta vitamina bajo la influencia de la luz ultravioleta, la necesidad de administrar suplementos es poco frecuente, y queda limitada a aquellos niños con piel oscura (en los que la sítensis cutánea de vitamina D es menor) o inadeucada exposición a la luz solar, los hijos de madres vegetarianas estrictas, que restringen la ingesta de alimentos ricos en vitamina D y los lactantes prematuros.” en Monografías de la AEP nº 5, Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

La vitamina D es en realidad una hormona producida en la piel por efecto de la luz solar. Cuando la exposición a la luz solar es suficiente, la vitamina D puede obtenerse también de los alimentos. La cantidad de vitamina D en la leche materna no es suficiente en ausencia de exposición al sol. La cantidad de luz solar necesaria para producir vitamina D es pequeña. Ya en 1985, Specker determinó que basta con que el niño pase al aire libre dos horas por semana, vestido pero sin sombrero, aunque esté nublado.

Creemos que es absurdo dar vitamina D a miles de niños que obviamente no la necesitan, y que lo correcto es personalizar las recomendaciones y dar vitamina D (o recomendar mas paseos al aire libre) a aquellos niños en situaciones de riesgo, (piel oscura y costumbre de evitar el sol)”

DR. Carlos González en Manual practico de Lactancia Materna.


Entrevista a Gro Nylander

Gro Nylander,  jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Rikshospitalet de Oslo, Noruega y autora de varios libros como “Maternidad y lactancia” ofrece en esta entrevista, concedida a un periodista español, toda su sabiduría sobre lactancia materna.

Esta mujer es la que más sabe en el mundo acerca de lactancia materna. Sus conocimientos se aplican hoy en centros de salud del mundo entero. También ha fundado bancos de leche materna para bebés prematuros o casos especiales, mediante uso de biberón (”útil y necesario en estos casos”). Y hasta desgrana argumentos económicos para fomentar la lactancia materna: “Dar el pecho ahorraría en Estados Unidos 3.600 millones de dólares anuales… ¡gastados hoy en curar afecciones respiratorias y digestivas que la lactancia previene!”. Para ayudar a pediatras y madres publicó hace unos años ´Maternidad y lactancia´(Granica). Le ruega  al autor de la entrevista que recuerde a las lectoras que Madonna, Julia Roberts y la bella esposa de Pierce Brosnan han dado pecho a sus hijos… Ah: Julia Roberts, a gemelos

“Dejemos lo de mi edad… Soy madre de cuatro hijos treintañeros y abuela de cuatro nietos. Estoy casada. Soy noruega y vivo en Oslo. Soy médico y obstetra en el hospital de la Universidad de Oslo. Soy directora del Centro Nacional de Lactancia Materna, el primero del mundo. Fomento la lactancia materna: ¡reporta beneficios sin fin!

-¿Qué tiene la leche materna que no tengan otras leches?

-El envase más bello del mundo…

-¡Totalmente de acuerdo!

… y varios miles de beneficios para la salud del bebé que la mama.

-¿Miles?

-Son los ya confirmados por estudios científicos…, pero ¡cada día descubrimos alguna nueva ventaja de la lactancia materna! Ytanto para el bebé como para la madre.

-Cíteme el beneficio más relevante.

-¡Es una vacuna natural! Los anticuerpos que la madre posee pasan con su leche al bebé lactante: así, el bebé ¡queda inmunizado ante los gérmenes del entorno de la madre!

-¿Y el bebé enferma menos?

-Sí: padece menos infecciones. Mire, hace poco hubo en Oslo una epidemia de diarrea entre niños de cuatro años: descubrimos que lo causaba un raro virus, frecuente en Pakistán, y no respondían a ningún tratamiento…

-Los niños no tenían defensas, deduzco.

-Entonces se nos ocurrió darles leche materna de una mujer pakistaní: ¡se curaron!

-¡Bravo! ¿Hay alguna leche maternizada que pueda competir con eso?

-Esas leches artificiales -está vetado llamarlas maternizadas:¡es publicidad engañosa!- son cada día mejores, ¡pero están a años luz de los beneficios de la leche materna!

-Siga enumerándolos, por favor.

-La mortalidad infantil en el primer año es inferior entre los bebés con lactancia natural. Y hay menos casos de muerte súbita.

-¿Por qué?

-Probablemente porque están más blindados ante infecciones respiratorias.

-Más sanos.

-Tienen también menos anemias: el hierro de la leche materna se absorbe todo, pero el de las leches artificiales se absorbe mal.

-¿Cómo afecta eso al crecimiento del niño?

-Hemos constatado que los adolescentes que de bebés mamaron leche materna son menos proclives a la obesidad que los otros.

[...]

-¿Y afecta de algún modo la lactancia al desarrollo intelectual del bebé?

-Sí. La gran riqueza en ácidos grasos de cadena larga (omega-3) que contiene la leche materna favorece el desarrollo del cerebro. El CI (coeficiente intelectual) de esos niños superará de 5 a 10 puntos al de los otros.

-¡Todo son beneficios!

-El desarrollo psicomotor también mejora algo gracias a la leche materna. Y el emocional, gracias al contacto físico, piel con piel…

-¿Y cuánto tiempo conviene dar de mamar para gozar de todos estos beneficios?

-Durante los primeros seis meses conviene dar sólo pecho. Y durante los siguientes seis meses, pecho más otros alimentos.

-Y ya tenemos al bebé con un añito.

-La OMS aconseja seguir dándole pecho hasta los dos años. Los bosquimanos y otros pueblos primitivos alargan la lactancia hasta los tres o cuatro años. ¡Eso sería lo natural!

-¿Tanto?

-Ya me han advertido que decir esto en España es casi tabú… Esos niños casi no enferman, no necesitan antibióticos: ¡la leche materna es su antibiótico natural! Sin hablar de la riquísima absorción de sus proteínas.

-Pero… ¿no morderá el niño ese pecho?

-Si lo hiciese, hay que apretárselo contra el pecho: ¡es imposible morder con la boca llena..! Pero el niño está feliz y no muerde.

-¿Qué consejo daría a una madre primeriza para que dé correctamente el pecho?

-En seguida que nazca el bebé, que se lo pongan entre los pechos y lo dejen con ella. Ese bebé olisquea, busca, se acerca al pecho y, antes de una hora, ¡ya está mamando!

-¿Así de fácil?

-¡Claro! Es un instinto derivado de millones de años de selección natural… Y hemos comprobado que cuantas más horas tardemos en ofrecerle pecho al bebé…, peor: más reflejos habrá perdido, más lento y abotargado estará y más le costará empezar a mamar.

-Lo que desesperará a la madre lactante…

-No hay que atosigarla, ni ella a su bebé. Calma. ¡Y que ni ella -ni nadie- frote o apriete con los dedos los pezones para prepararlos! Es un error: sólo la boca del bebé debe tocar esos pezones. La madre debe quedar sola con el bebé, y dejar al bebé que busque…

-Tranquilamente.

-Sí. Ah: y que nadie le dé biberón al bebé.

-¿Por qué no?

-Succionar una tetina de biberón es como succionar un espagueti, y succionar un pecho es como meterse una hamburguesa en la boca. Si acostumbras al bebé al biberón, luego le costará más succionar bien el pecho.

-Que es la hamburguesa, ñam.

-Lo es: para que la succión sea correcta, la boca del bebé debe abarcar no solamente el pezón, sino también parte del pecho.

-¿Y no estropea los pechos dar de mamar?

-¡No! La caída del pecho deriva de que se hinchan durante el embarazo y luego se deshinchan: ¡nada que ver con la lactancia!

-Aun así, hay madres que prefieren evitarse la dependencia personal de la lactancia…

-Pues les daré otro dato: por cada año que una mujer da de mamar, ¡reduce en un 4,6% su riesgo de padecer cáncer de mama! Que es el cáncer que más mujeres mata en España…

-Si yo fuese mujer y madre, no dudaría…

-Pues así, además, alejaría la osteoporosis en su vejez: hoy sabemos que dar de mamar renueva el calcio del esqueleto y lo refuerza.

¿Y cuántas veces al día debería darle?

-Las que demande el bebé. Es lo ideal: los pechos adecuan su producción de leche a esa demanda. Y la sirven a la temperatura ideal.

jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Rikshospitalet de Oslo, Noruega
Autora de varios libros como “Maternidad y lactancia

La educación emocional desde el útero materno

redes2REDES, el mítico espacio de La 2 conducido por el divulgador científico Eduard Punset, trae semanalmente un tema de la mano de un gran experto de reconocido prestigio internacional.

Junto a la entrevista, breves reportajes aúnan ciencia y entretenimiento, la combinación ideal para conocer más sobre el mundo que nos rodea y sobre nosotros mismos.

Os dejamos el link de uno de sus programas sobre la educación emocional desde el útero materno.

http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=522


Un estudio de Atapuerca concluye la conveniencia de leche materna hasta los 4 años

Burgos, 11 oct, 2009 (EFE).- Estudios realizados en los fósiles de Atapuerca concluyen que la leche materna tendría que ser el alimento principal de los seres humanos durante sus cuatro primeros años de vida, afirma el director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), José María Bermúdez de Castro.

En una entrevista con EFE, Bermúdez de Castro, que también es codirector de las excavaciones de Atapuerca, ha explicado que la abundancia de restos de homínidos de la Sima del Elefante, una de las zonas más emblemáticas de los yacimientos, ha permitido estudiar los dientes de varios individuos y medir así las fases de su crecimiento biológico.

La conclusión ha sido que la lactancia materna se prolongaba hasta los tres o cuatro años, lo que los científicos relacionan directamente con su “buena salud” durante el resto de su vida.

La leche humana va cambiando su composición y se va adaptando a las necesidades de crecimiento aportado todo lo necesario, algo que también podría ocurrir en la actualidad, ha añadido.

Bermúdez de Castro ha explicado que cada especie tiene leche materna adaptada a sus necesidades y ha señalado que el consumo humano de la procedente de animales como las vacas o las ovejas, para lo que tuvieron que adaptar su aparato digestivo, es “relativamente reciente” y debió comenzar hace unos 7.000 años.

Además, su consumo contribuye a proteger al hombre de ciertas enfermedades y actúa como elemento para prevenir la obesidad en la etapa adulta.

Una vez que abandonaban la lactancia, los registros fósiles de Atapuerca indican, sobre todo gracias a las dentaduras, que seguían una buena dieta y eran omnívoros, aunque sólo se conservan restos de grasas y carnes.

Aunque los restos vegetales no se conservan, Bermúdez de Castro ha detallado que en la dieta de los homínidos de Atapuerca figuraron con toda seguridad setas, bellotas, frutos silvestres, peces e invertebrados que “variaban en función de la época, porque el clima era templado y había diferentes estaciones con sus propios alimentos de temporada”.

Para el director del CENIEH, es “muy probable” que una vez superada la fase de lactancia se utilizara como un alimento clave el tuétano de los huesos, que es una parte muy rica en nutrientes y puede funcionar como sustitutivo del jugo materna.

También la dieta tiene mucho que ver con una de las principales causas de mortandad de los homínidos de la sierra de Atapuerca.

El fósil más antiguo de Europa, de más de un millón de años, encontrado también en la Sima del Elefante, es una mandíbula de un individuo de unos treinta o treinta y cinco años y sus incisivos estaban a punto de desprenderse de la encía.

De hecho, el científico sostiene que al no cocer los alimentos, los problemas de encías que ahora aparecen a los 60 ó 70 años de edad entonces aparecían en torno a los 30.

Los daños en la boca terminaban muchas veces en infecciones que en esa época podían terminar “fácilmente” con la muerte del individuo.

De hecho, las infecciones eran una de las causas más frecuentes de la muerte de estos homínidos, aunque también los accidentes, la acción de predadores y las luchas tribales.

Pedro Sedano


Bifidobacterias en la leche materna

En este artículo del diario Levante-EMV se detallan las ventajas de la lactancia materna como portadora de bifidobacterias beneficiosas.

Manuel Portolés. Levante-EMV 24/09/2009

No hay duda que estamos rodeados de microorganismos, de gérmenes (minipatógenos) de todo tipo y condición, buenos y malos, que pueden circular tanto por el interior de nuestro organismo como por fuera; cohabitan la vivienda, sin pagar alquiler, el trabajo, en ocasiones dificultándolo, o incluso viajan con nosotros, gratuitamente.

En una persona hay más unidades celulares no humanas, que humanas, dados los millones de bacterias, hongos o virus, entre otros bichos, que nos colonizan. La estimación, en una persona adulta, del número de estos “ocupas” es de 100 billones de microorganismos, más de 100 veces el número de células del propio individuo.

El conjunto de microorganismos (llamado “microbiota” o microflora) en los tejidos difiere de uno a otro, especialmente por los distitos entornos químicos y físicos que ofrece nuestro abundante cuerpo. A estos bichos les encanta especialmente habitar hacia el exterior, con vistas al mundo (auténticos exploradores), y por ello los tenemos permanentemente sobre la piel, la boca y los tractos respiratorio, intestinal y genitourinario; y ante esta disposición, ¡higiene!. Cuando se les encuentra viviendo en el interior de los órganos, o de paseo por el torrente sanguíneo, malo, ¡peligro!; en el sistema linfático suelen acumularse como maniobra de alguna enfermedad.

Bifidobacterias en la lactancia

Ya conocemos que la leche materna es un alimento completo para el lactante, no sólo desde el punto de vista nutritivo, sino también inmunológico y microbiológico. Pero ahora y gracias a investigadores de la Universidad Complutense (Madrid), sabemos que este alimento natural tiene más valor pues han aislado por primera vez bifidobacterias beneficiosas. Los bebés mamones, amamantados al pecho materno, ingieren cerca de 800 mililitros de leche al día y en ésta engullen entre uno y 10 millones de bacterias de diversas especies. De esta forma tan natural, la “microbiota” de la madre pasa a colonizar el intestino infantil, impide el asentamiento de bacterias patógenas y contribuye a la correcta maduración de su sistema inmunitario.

Los investigadores ya han aislado las bifidobacterias presentes en la leche materna, y seleccionado las cepas de mayor interés, tanto desde el punto de vista de sus propiedades beneficiosas para la salud como de su capacidad de producción a gran escala. En el futuro la administración de estos microorganismos podría ser útil para la prevención o el tratamiento de procesos inflamatorios o alérgicos.

Gérmenes por doquier

Un estudio publicado durante el verano en la revista American Journal of Epidemiology, demostraba que “en los castillos de arena, los reyes son los gérmenes”. Científicos de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU) en un estudio que evaluaba de manera epidemiológica y ambiental los usos recreativos del agua en 27.000 personas, han demostrado que en la playa aquellas personas que construyen castillos de arena tienen mayor riesgo a desarrollar una diarrea o enfermedades gastrointestinales. Los investigadores encontraron contaminación fecal en todas las playas.

Los individuos que juguetearon con la arena tuvieron un 13% más de incidencia de problemas gastrointestinales, que los que no lo hicieron, pero este porcentaje aumento al 23% entre los que se enterraron bajo la arena. En estos arquitectos de la playa también se encontraron mayor número de erupciones cutáneas, dolores de oído, infecciones del tracto respiratorio superior y problemas en los ojos.

El consejo sería dejar que la arena se quede antes en los pies, ¡ya los lavarás al llegar a casa!, que en las manos; y éstas, hay que lavarlas cuanto antes y si es posible con gel desinfectante.

La respuesta a la preguntan ¿donde hay más gérmenes en una casa?, la podemos leer esta semana en Proceedings of the National Academy of Science, donde biólogos moleculares de la Universidad de Colorado (EE UU) proponen que en la alcachofa de la ducha, más incluso que en las llaves de los grifos, inodoros o encimeras. Parece ser éste un lugar ideal para que sobrevivan las bacterias, pero aunque mayoritariamente encontraron no patógenas también se hallaron micobacterias que pueden causar enfermedad pulmonar en personas inmunodeprimidas.

Así que ya sabe, extreme su higiene, donde menos se sospecha hay un “ocupa biológico” dispuesto a viajar gratis, y el último en llegar, el virus de la gripe A (H1N1), quiere quedarse entre nosotros. ¡Lávense las manos!


Una posibilidad entre mil

El pasado mes de mayo se publicó la novela gráfica UNA POSIBILIDAD ENTRE MIL.

En este libro, sus autores, Cristina Durán, y Miguel A. Giner Bou, narran su experiencia como padres de una niña discapacitada. Es una historia de esperanza y de superación. Además de contar su vivencia entre hospitales, rehabilitación y la vida diaria, explican su experiencia con el proceso de relactancia. Uno de los personajes del libro es la presidenta de nuestra asociación, Salomé y en uno de los posters que aparece en una viñeta de neonatos está el logo de AMAMANTA, en homenaje y agradecimiento a la asociación de la que Cristina es socia desde el principio.

Dos meses después de su aparición, el libro va ya por su 2ª edición. Podéis encontrarlo en librerías o en la tienda on-line de la editorial: www.sinsentido.es.

Además el JUEVES 24 de septiembre la obra fue presentada en FNAC CALLAO de MADRID (C/Preciados 28) a las 19h. El acto contó con la presencia del editor, Jesús Moreno y de los autores.

También se pueden contemplar los dibujos originales del libro en la EXPOSICIÓN ubicada en Barcelona, en FNAC Diagonal Mar, desde el 2 de septiembre y hasta el 30 de octubre . La muestra es un recorrido por el proceso de elaboración del álbum. Consta de paginas previas de planificacion de la historia, bocetos, originales de tinta y paginas acabadas.

Esperamos que esta información os parezca interesante. Podéis encontrar más información en la web oficial:

www.unaposibilidadentremil.com


Un modo muy fácil de amamantar

Introducción

Amamantar, además de ser la mejor forma de alimentar a tu bebé, es un hermoso acto de amor y tu puedes ayudarte -con un poco de técnica- para que dar el pecho sea muy satisfactorio para ti y para tu hijo/a.

Técnicas para disfrutar del Amamantamiento

Lo más importante es estar TODOS muy RELAJADOS y tener mucha PACIENCIA: así tu bebé aprenderá con facilidad la manera de “cogerse al pecho”y conseguirá que la cantidad de leche que tu produces y que él extraiga sea mayor.

Es aconsejable que tengas un lugar mas o menos fijo para amamantar; un sitio tranquilo ( ¿una mecedora? ) Donde crees un espacio para este encuentro tan intimo y único de amamantar.

Una vez creado el clima adecuado, estamos preparados para darle de mamar, para ello hemos de procurar:

  1. ADOPTAR UNA POSTURA CORPORAL CÓMODA – ya sea sentada o acostada-. Los objetivos son:
    • Conseguir estar relajadas: cuerpo flojo, sin tensiones sin molestias,…
    • Sentimos seguras: con un buen puntó” de apoyo para la cabeza, brazos, pies… Si está en el aire el cansancio engarrota y fatiga los músculos del cuello, los hombros, las piernas, y así no disfrutamos todo lo esperado.
  2. Fundamental COLOCAR CORRECTAMENTE ÉL BEBÉ AL PECHO. El objetivo es conseguir:
    • Un buen enganche boca-pezón.
    • Una succión adecuada (mamar no es lo mismo que chupar).
    • Evitar las complicaciones de un mal agarre al pecho :grietas, dolor, pechos duros y muy llenos, mastitis, etc.

Vamos paso a paso…

Lo primero:acomodar con suavidad él bebé frente al pecho, haciendo coincidir el ombligo del bebé con tu ombligo. Si lo sostienes boca arriba el niño tendrá que girar la cabeza hacia ti y se cansará mas pronto.

Segundo: apoyar la cabecita del niño en tu antebrazo, no en el codo, así tendrás mas libertad de movimiento. Con la otra mano, coge el pecho desde abajo, lo levantas y tocas con el pezón la boquita de tu hijo/a, sobre todo el labio superior para que abra bien grande la boca (¡cómo sí mera a comerse una hamburguesa!).

Tercero: cuando coincida el pezón centrado con la parte superior de la boca abierta de tu hijo/a: lo acercas hacia ti con un movimiento firme, suave y decidido.

Recuerda:

  • El bebé debe abarcar con su boca no solo el pezón, sino también la mayor parte posible de la areola inferior (zona oscura que rodea el pezón).
  • Los senos galactófonos, donde se almacena la leche, están ubicados. debajo de la areola, tu bebé debe acceder a ellos para exprimirlos entre la lengua y el paladar.
  • Si al mamar el bebé se coge bien, veras su labio inferior “vuelto hacia fuera”, su barbilla contra’el pecho y la nariz pegada a tu seno”. (No necesita sitio para que respire, él sabe hacerlo por el hueco naso-labial).
  • Si te rodea gente dándote consejos perderás tu concentración por eso es recomendable que en los primeros días al producirse este acto tengas un poco de intimidad. También a veces le tocan la cara y si esto sucede el bebé la gira al lado contrario de tu seno.
  • Una vez tu bebé esté succionando cómodo, no es necesario sujetar la mama. Si quieres ofrécele el pecho, que sea, con la mano abierta formando una gran C. La pinza en tijera (con dedos índice y corazón)puede sacar el pezón dificultando la acción de exprimir los senos galactófonos que debe hacer el bebé.
  • El niño debe mamar toda la leche que hay en el primer seno que le ofreces, así forma esa leche rica en grasas que está al final de la telada; el bebé se soltará espontáneamente una vez esté satisfecho es él el que finalizará la toma.
  • Si por cualquier circunstancia hubiera que retirar el bebé del pecho, introduce el dedo meñique en la con usura de la boca del bebé para romper el vacío y liderar el pezón sin lastimarlo.
  • La succión del bebé aumenta la producción de la leche así que: ¡¡¡cuánto mas mame mas “oro blanco”producirás!!!
  • Puedes dar un pecho cada vez, o los dos, “el pequeño gourmefte dirá con sus señales si tiene mas apetito y quiere repetir.
    También te dirá, después de su descanso, cuando desea volver a estar entre tus brazos para disfrutar nuevamente de otro delicioso bocado.
  • Olvídate del reloj: dale vacaciones siéntete libre para descubrir “los tiempos” que te invitan a marcarlos mutuamente tu “pequeño y dulce despertador”.

Algunas posturas para amamantar relajada

Sentada:

  • Silla baja, si es alta -coloca un pequeño banco o escabel para posar los pies.
  • Sillón con apoya brazos: descansa los brazos, aunque algunas mamas prefieren utilizar cojines.
  • La mecedora de la yaya: balancea, relaja, adormece…
  • No olvides: la espalda y la cabeza bien apoyada, los hombros flojos, los brazos relajados, las piernas y los pies descansados.
  • Una almohada sobre tus muslos, eleva al bebé pequeño hasta tus pechos, así no tienes que agacharte y no te dolerá la espalda.

¿Cómo coger al bebé?

  1. La posición “de cuna” es la tradicional, la explicamos ya al inicio de este trabajo. Repasamos:
    • Cabeza del bebé en tu antebrazo.
    • Ombligo contra ombligo.
    • Cara de tu hijo/a frente al seno, su nariz a la altura del pezón.
  2. Posición en “balón de rugby” coge al bebé bajo tu brazo:
    • Colocas una almohada a tu lado, sobre ella apoyas la espalda de,íu bebé que quede boca arriba y mirándote.
    • Sostienes sin empujar su cabeza en el hueco de tu mano.
    • Recomendada para observar si tu bebé se coge correctamente.
    • Ideal si te han hecho cesárea.
    • Permite que el bebé vacíe otras zonas del pecho (senos galactóforos extemos e inferiores).
  3. Puedes ser creativa e inventar nuevas posturas. Anótalas aquí y nos las cuentas en el taller…

Acostada:

Dar de mamar acostada va muy bien para los primeros días en el Hospital y para la noche, sobre todo en invierno para no salir de la cama.

  • Te colocas de lado con la cabeza cómodamente apoyada en un gran almohadón; o si lo prefieres en tu antebrazo y mano. Té queda un brazo libre para acercarte el bebé.
  • El nifio, ombligo hacia ti, de lado y con la cabeza a la altura de tu seno. Su nariz por encima del pezón. Si estás en el Hospital, pide a una enfermera o matrona que te ayude a colocar el nifio en las primeras tomas. Después te harás experta tu sola.
  • Los pasos de “enganche del niño al pecho” son los mismos que ya vimos.
  • Repasamos:
    • estimula su boquita con el pezón
    • Centrar el pezón, cuando el peque abra la boca: Aproximarlo con un movimiento suave firme y decidido.
    • Puede que el bebé prefiera extender hacia atrás su cabeza para mamar mas cómodamente.

Recuerda:

  • La música suave ayuda a relajar y a crear un clima de bien estar.
  • Una habitación aireada, con luz solar, donde no haga demasiado calor, es más confortable. Cuando la temperatura es muy alta los bebés maman mal, se cansan pronto y se irritan fácilmente.
  • Bebe agua si tienes sed. El dar de mamar aumenta la sed. Es útil beber un buen vaso de agua antes de amamantar. Piensa que estas tomando un liquido que brota de la fuente de la PAZ y que a ti te dará una PACIENCIA infinita cada vez que lo bebas. No va nada mal ayudarse con visualizaciones y afirmaciones que te animen.
  • Esta experiencia que vas a vivir o que estas ya disfrutando es una increíble caja de sorpresas cada día te regalará una experiencia distinta, profunda y conmovedora cada mes será mas y más placentera, te sentirás feliz, realizada y orgullosa de haberlo conseguido. Podrás prolongar el amamantamiento todo el tiempo que tú y tu bebé lo deseéis.

Ventajas del taller de lactancia materna

Por qué la lactancia materna? La leche materna es el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido. Contiene todo lo que el niño necesita durante los primeros meses de la vida. Protege al niño frente a muchas enfermedades tales como catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, meningitis, infecciones de orina, síndrome de muerte súbita del lactante, mientras el bebé está siendo amamantado; pero también le protege de enfermedades futuras como asma, alergia, obesidad y enfermedades inmunitarias como la diabetes.
La leche materna es un alimento ecológico puesto que no necesita fabricarse, envasarse ni transportarse con lo que se ahorra energía y se evita contaminación del medio ambiente. Y también es económica para la familia, que puede ahorrar cerca de 600 euros en alimentación en un año.

¿Por qué un taller de lactancia? El taller de lactancia es fruto de la participación y actividad de madres que lactan a sus hijos, y que se reúnen de forma periódica buscando el apoyo mutuo para mantener la lactancia natural TODO EL TIEMPO NECESARIO y para DISFRUTAR y vivir con gozo la experiencia de amamantar.

Con el Taller se busca:

  1. Aprender y transmitir la técnicas del amamantamiento.
  2. Fomentar el inicio de la primera toma de pecho INMEDIATAMENTE DESPUÉS DEL PARTO, preparar e informar adecuadamente a la madre antes de dar a luz.
  3. Practicar y manejar las posturas idóneas para dar de mamar (posiciones de la madre y el niño).
  4. Impulsar la LACTANCIA NATURAL A DEMANDA sin restricción de tomas, sin fijar horarios ni frecuencias.
  5. Aprender a evitar – mediante el uso de técnicas correctas – los problemas más frecuentes del inicio de la lactancia:
    • grietas en el pezón
    • ingurgitación mamaria
    • mastitis
  6. BÚSQUEDA CONJUNTA DE SOLUCIONES a los problemas de:
    • pezón plano
    • baches de hipogalactia (”No tengo suficiente leche”)
    • curvas ponderales (”No se coge”)
    • cólico del lactante, llanto pertinaz…
  7. Aportar ideas para compaginar lactancia materna y vuelta al trabajo (dentro y fuera del hogar).

¿QUÉ HACEMOS AL RESPECTO?

  1. Reunirmos un día fijo a la semana: Puedes encontrar los lugares donde se realizan los tallres y sus horarios en la sección Talleres del Menú principal.
  2. En cada encuentro a ser posible se:
    • Desarrollará un tema y/o se explicará y practicará una técnica.
    • Solucionarán problemas sobre la marcha a demanda de las madres que están dando de mamar.
  3. Confeccionar una lista de nombres y teléfonos de mamás que puedan ser consultadas por puérperas en su inicio de la lactancia. Exponer la lista en sitio visible.
    Repartirla en Educación Maternal y en consulta.
  4. Colaborar con la educación maternal:
    • Charlas y demostración a los grupos de embarazadas de técnicas, consejos, recursos…
    • Amadrinar a cada gestante a término que así lo desee y que quiera dar de mamar a su hijo recién nacido. Una madre que está dando pecho o integre el grupo de lactancia se responsabilizará del apoyo teórico-práctico y emocional de la puérpera y su bebé (y familia) durante el inicio y primeras semanas de la lactancia hasta que ambas lo consideren necesario.

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